martes, 23 de marzo de 2021

La Lógica y la Masculinidad

 No sé si ya había posteado de esto porque es un tema que llevo rato pensando, pero sigue atorado en mi cabeza...

Siempre que se desprecia a la mujer, se dice que somos muy "emocionales", el hombre es frío, objetivo, lógico, racional.

O al menos dentro de los estándares que ellos mismos pusieron...

Ejemplos donde la lógica es lo correcto y lo emocional lo negativo sobran, uno popular serían los Jedis, de moda anda la corriente del estoicismo, las ciencias exactas son vistas como "de hombres" por esto mismo, y seguro a ustedes les sonarán o se les ocurrirán más instancias.

Pero yo ya estoy harta de ver las emociones como algo despreciable y lo "frío y calculador" como lo correcto, simplemente por la relación de masculino y femenino que se le da a cada uno, habrá momentos donde uno o lo otro será lo más apropiado.

Pero amigues, cuestiónense de dónde vienen las cosas y por que.

martes, 16 de marzo de 2021

Muestra que eres rico desperdiciando sin control

 Las opulencia siempre se ha demostrado que puedes gastar en cosas que no son necesarias: Un jardín frontal de puro pasto verde es una manera de decir que tienes para toda el agua que se necesita para mantenerlo, a pesar de que no tiene ningún uso. Un carro deportivo no es cómodo, ni práctico, pero es costoso. Incluso existió el boom del arte que nadie puede entender.

Y el boom entre los ricos de ahora son los NFTs (Non-Fungible-Tokens), un token que existe en blockchain y básicamente dice que eres dueño de algo digital. Es una ilusión estúpida y terrible para el medio ambiente, pero una manera en la que las grandes élites se dan palmadas en la espalda y miden sus pitos.

Con todo esto queda claro que una de las razones por la que las criptocurrencies suben tanto de precio es porque se necesita una cantidad absurda de energía para producirlas. Así que los ricos comprándolas, una vez más, es una manera de decir "yo puedo gastar toda esta energía en nada", y al diablo el resto del planeta que se está quemando.

jueves, 4 de marzo de 2021

Ser Homeless

 Últimamente he estado pensando en lo terrible que ha de ser ser homeless en nuestra sociedad. El refugio es una necesidad no solo humana, de cualquier animal. Supongamos que nos deshicierámos de todo hasta llegar a lo más básico ¿Qué harías en la naturaleza? Construir una choza de algunas hojas de palma o buscar alguna cueva. Pero en nuestra sociedad actual un homeless no puede ni eso, porque las hojas y las cuevas ya le pertenecen a alguien.

No cabe duda que privatizar la tierra es de lo más perverso que se ha hecho.

lunes, 23 de noviembre de 2020

Un cuento de los tiempos actuales



Habían pasado 5, 10 minutos y seguía sin responderme el mensaje. La película ya pronto iba a empezar, si no llegaba ni modo, iba a entrar yo sola, los boletos ya estaban comprados, pero qué vergüenza que me hayan plantado -otra vez-.


"No voy a poder llegar"

Decía el mensaje unos minutos después.

"Colapsó la calle de mi casa, no puedo salir".


Después de browsear un poco parecía que, en efecto, se había abierto un hoyo por donde él vivía. Qué mal, al parecer esta relación no iba a ser. Me puse a preguntarle a la gente que iba entrando al cine si quería los boletos hasta que al fin una pareja aceptó comprármelos.


"¿Qué pasó?" - Preguntó una de ellas.

"Se abrió un hoyo por la calle donde vive el tipo con el que venía"

"Uy, terrible, hace un tiempo se abrió uno cerca de mi trabajo, vi el abismo por meses desde mi oficina, tomará tiempo para que encuentren cómo hacer un camino alterno, raras veces se pueden cerrar esas cosas" - Respondió la otra

"Lo peor es que salen de la nada y parece que cada vez son más grandes… Bueno, nos vamos metiendo que la película ya va a empezar ¡Muchas gracias!"

Volví a checar mi teléfono, al parecer sí había sido un hoyo grande, abarcaba poco más del ancho de la calle que daba a la casa de mi cita, perfectamente redondo y oscuro, las autoridades ya estaban actuando. Guardé el celular y salí del cine.

El centro estaba lleno de gente como de costumbre, iban de aquí para allá, había vendedores gritones en las esquinas y los cafés estaban a rebosar. Estaba atardeciendo y todo tenía tintes naranjas y morados, aunque sorprendentemente había sido un día sin incendios.

Decidí regresar a mi casa así que giré hacia la estación del metro, esperando que no me tocara ninguna distorsión de las dimensiones o algo así en el camino, para mi suerte el vagón estaba casi vacío y pude sentarme sola junto a la ventana.

Camino a casa había un tramo en el que el tren pasaba mayoritariamente sobre tierra y podía apreciar el paisaje, se veía el lago bajo nosotros y edificios a lo lejos. Era un bonito atardecer, el horizonte tenía un naranja brillante y había algunas nubes, los tentáculos del cielo se apreciaban más claramente hoy.

Me pregunté cuando por fin terminaría todo, estaba harta.

martes, 10 de noviembre de 2020

La Crisis de los 30

 No sé si es la pandemia o siempre pasa esto cuando te aproximas a los 30, quizá es una mezcla de los dos: pasar el último año de mis 20s encerrada. Aunque a final de cuentas los números son constructos, les damos significados ¿no? Pero he andado terriblemente nostálgica y reflectiva.

Es como si antes siempre hubiera estado viviendo en el presente, con un pasado chiquito para tener de qué platicar y ya. Cuando estaba en la prepa realmente qué recuerdos tenía ¿la secundaria? Y en la carrera tenía la prepa y quizá unos semestres atrás ya que estaba avanzada. Incluso cuando recién salí de la carrera todo estaba "cerquita", hacía un par de años que había estado de intercambio, hacía un par de años que había ido a tal evento o participado en x proyecto. Ahora todo está lejos pero se sigue sintiendo fresco. 

Hace más de 10 años que salí de la prepa, hace 8 que estuve de intercambio (y abrí el blog), el tiempo que he pasado viviendo en Hermosillo equivale a la primaria de un niño, todo está lejos, de todo ha pasado mucho tiempo.

Antes estaba okay con la idea de morirme, pensaba que cuando me muriera tendría todas las respuestas a todas las dudas que tuve que siempre ¿Dónde estuvo esa cosa que se me perdió?¿Qué hubiera pasado si...? También tenía una fé ciega en que todos tenemos un propósito en la vida y cuando alguien muere es que cumplió su propósito, y aunque sigo creyendo eso, este año me empecé a poner muy existencial. Si cuando muera será como antes de que naciera donde simplemente no hay nada entonces mi consciencia y todas mis ideas se perderá, y la idea de olvidarme a mí misma es lo que me tiene más aterrada, con razón los señores luego escriben libros y cosas así.

Antes tenía todo una vida por delante, estaba en un principio, ahora ya va un tercio de una vida bien vivida y de juventud no queda tanto, ahora puedo ver tanto para atrás como para adelante.

Y se siente raro...

martes, 20 de octubre de 2020

¿Falta de empleos?

 Pocas frases me parecen tan bootlicker como "Los empresarios generan empleos", quienes la dicen suelen querer quedar bien con aquellos que tienen dinero y por lo tanto poder sobre ellos, esperan que les toque una recompenso, o, por otra parte, creen que algún día ellos serán ese empresario poderoso que "otorga empleos". Suena muy poderoso, están los pobrecitos desempleados no sabiendo que hacer con tu vida y llega el bondadoso empresario a darles un medio para subsistir.

El problema es que estoy dudando que haya tal cosa como falta de empleos.

Antes de que alguien se enoje voy a aclarar dos cosas: una es que lugares a donde han llegado grandes empresas, fábricas, etcétera les ha ido bien porque mucha gente ha conseguido trabajos ahí. La otra es que conozco muchísima gente capaz, estudiada, trabajadora, que ha batallado mucho por conseguir trabajo. Pero ¿por qué no consigue trabajo? Usualmente porque los trabajos que hay pagan muy mal o porque tienen requerimientos exhorbitantes. Además de barreras como clasismo, sexismo o que los empleadores prefirieron dárselo a un pariente.

Otra frase por el espíritu es "landlords provide housing", pero los landlords no le dan casas a pobrecita gente desamparada que no puede comprar una, los landlords acaparan las casas y suben los precios por especular. En realidad hay suficientes casas para todos pero la barrera del enganche evita que muchas personas que sí pueden pagar a meses puntualmente accedan a una, quienes les dan su dinero a quienes sí y entonces estas personas tienen más casas de las que necesitan. Porque las casas ya no se tratan de que la gente tenga donde vivir sino de hacer negocio inflando precios y revendiendo, abusando de una necesidad. En fin, el punto es que no hay falta de casas, solo que el sistema limita el acceso a ellas, lo mismo pasa con los empleos.

"Falta de empleos" me suena a que no hay nada que hacer, y eso implicaría poderte quedar tirado flojeando, pero siempre hay cosas que hacer. Si strippeamos la situación a lo más básico, uno trabaja para tener dinero para comer y cubrir sus necesidades como pagar la luz, entonces en el fondo uno debería como mínimo tener que trabajar cultivando su comida. Si mandáramos a una persona en medio del desierto sin ninguna limitante, lo que la mataría no sería la falta de trabajo (porque tiene que trabajar construyendo refugio y consiguiendo comida), sería la falta de recursos.

Hoy en día hay mucho que hacer, pero hay muchas limitantes, alguien que no consiga un puesto en una empresa la tiene difícil para subsistir porque incluso para vender pastelitos hay muchas barreras (pago de impuestos, precios de materiales, competencia contra grandes corporaciones), el mundo se formó y nos formó para el capitalismo, nos educan para ser obreros de quienes mas tienen y cuando no hay cupos nos bloquean poder hacer otra cosa. Y todavía tienen el descaro de decir que "dan" empleos, en un sistema hecho para ellos.

No faltan empleos, faltan oportunidades.

sábado, 17 de octubre de 2020

La Falta de Lugares

 El primer recuerdo que tengo de desear un mejor entorno es cuando salía a jugar en la calle futibeis con los vecinos, me chocaba tener que desacomodarnos y reacomodarnos si venía un carro y envidiaba las amplias banquetas de la Zona Norte, aunque ahora me doy cuenta que igual no hubieran sido suficientes para jugar futibeis ahí. Un verano alguien dejó unos montones de tierra detrás del baldío que había frente a mi casa y los usamos como rampas para bicicleta, uno de los recuerdos de más diversión infantil que tengo, hasta que algún dompe llegó y se llevó la tierra, dejando una vez más un baldío plano e inútil. Me agüité de que nos quitaran algo que nos divertía y no estorbaba a nadie para dejar nada en su lugar. En algún punto de mi adolescencia lloré porque cerraron el Peter Piper y pusieron un casino en su lugar, mi frutración venía de que no hubiera suficientes lugares para que los menores de edad estuviéramos, todo era antro o bares y nosotros ¿qué teníamos?¿un parque infantil jodido?

Siempre que explico por qué nunca me ha gustado vivir aquí doy el ejemplo de que no llegan conciertos, todas las bandas que me gustan llegan a la CDMX, Guadalajara o acaso Monterrey, puras ciudades a un avión de distancia, Phoenix tampoco ayuda teniendo que cruzar la frontera y pagar hotel aunque sea menos del día de viaje en carretera. Entonces me siento en medio de la nada, literal, en el desierto. Pero ahora he estado reflexionando, más con lo que he leído de urbanismo, que pues fuera de los eventos (los cuales antes de la pandemia ya había encontrado bastantes en qué entretenerme), en general no hay lugares donde estar, y no hay mucho a donde ir si no estás consumiendo, por lo general comida o bebida, aunque ese es un problema que no es exclusivo de aquí.

Yo siempre fui mala en los deportes y por lo tanto no me consideraba una persona activa, sin embargo cuando hice el semestre el Albuquerque un chico que conocí allá dijo que yo y otra chica éramos precisamente muy activas, caí en cuenta que en mi estancia allá hice precisamente muchas actividades: esgrima, natación, ir a escalar... La mayoría resultado de aprovechar cosas que no había aquí y pues, resulta que las personas de países desarrollados hacen mucha más variedad de disciplinas porque tienen las oportunidades.

Con la cuarentena y la crisis de casi cumplir 30 caí en cuenta que no tenía razones para no aprender a andar en longboard, algo que siempre había visto como algo cool y distante, así que me compré una y empecé a aprender. 

Uno de los usos de las longboards es simplemente transporte, así que supuse que no habría mucho problema con usarla en la calle, con lo que sí hay problema, sin embargo, es con la inseguridad y la creciente taza de feminicidios, así que mi tiempo límite para usarla es algo así como el atardecer porque cuando hay sol hace calor y cuando es de noche es más fácil que me secuestren. Empecé aprendiendo alrededor de la cuadra.

La falta de espacios volvió a llegar a mi vida, al parecer el único lugar donde se puede patinar es alrededor del estadio de baseball. Catedral, el centro / área pública donde más se puede estar a pie, tiene el piso muy feo. El parque de la Pitic es muy angosto y de ahí en fuera las calles tienen muchos baches, las banquetas son nulas, los carros andan en chinga... Y pues el estadio tiene el inconveniente de que una vez que empiece el baseball va a ser imposible entrar ciertos días.

Así que hice el intento de patinar en la calle atrás de mi casa, ya que es medio nueva y el pavimento está liso, está ligeramente de bajada y en teoría no hay tanto tráfico: Nunca había recibido tanto acoso. En ¿cinco minutos? y menos de dos cuadras recibí pitidos, chiflidos, besitos y un carro hizo semialto junto a mí (a media calle donde no había ningún alto). Obviamente regresé corriendo a mi casa. 

Una vez más lamenté la falta de espacios, la falta de una ciudad donde se pueda andar más allá que en carro, y la falta de una sociedad segura donde las mujeres podamos estar afuera.