viernes, 13 de septiembre de 2013

Quiet.

Si estás al tanto de lo que sucede en la comunidad gamer sabrás del escándalo que el diseño de Quiet, de Metal Gear Solid V ha generado. Si vives bajo una roca o simplemente no eres gamer aquí está dicho arte:


Pueden notar, pues, que Quiet está en ropa interior.
Yo ya la había visto en el trailer del juego (que me encanta) y no lo había notado, pero ese es el problema, un diseñador de Bungie dijo que era asqueroso y varios blogs feministas lo han condenado. Kojima había dicho que motivó a sus diseñadores por que hicieran personajes más "eróticos" y tras el escándalo dijo que había una razón en la historia por la cual Quiet no traía ropa y quienes la hayan criticado se iban a arrepentir.

Personalmente, a mí no me creó ningún impacto u ofensa. Quizá es por la triste razón de que estamos tan expuestos a esto en los medios que se nos hace normal. Quizá es simplemente porque me gusta mucho Metal Gear. La serie siempre ha sacado cura de la perversión masculina japonesa, puedes darles revistas porno a los guardias, besar posters en casilleros y Snake les dice "beauties" a las BB corps cuando las vas a matar, no me sorprendió nada que sacaran una vieja über sexy.

Por ahí alguien mencionó que si la serie ya tiene buenos personajes femeninos, como The Boss ¿por qué irse por este camino? Eso me puso a pensar a mí ¿todos los personajes femeninos tienen que ser como The Boss? The Boss es la onda, pero es como decir que todos deben ser Snake y nadie debe ser Otacon, también de vez en cuando puede que haya un personaje pues, semidesnudo.

Lo que queremos es diversidad, no censura, si censuramos estaremos igual pero al revés.

Yo ya sé que la industria es así, heck, que el mundo es así. Las boobies de Ivy (Soul Calibur) me dan mucha risa, no sé si las hicieron así en burla o si alguien genuinamente pensó que Ivy debía ser así de bubona, como pasa con mucho anime, pero el punto es que están ahí, rebotando para tu mirada.

No digo que esto esté bien, no digo que hay que conformarnos, resignarnos y aceptarlo, pero hay que conocer por qué suceden las cosas.

Es como la Iglesia, yo no estoy de acuerdo en que no haya mujeres sacerdotes o no se permita el matrimonio gay, pero se que estas creencias vienen de un trasfondo cultural de cientos de años protegidas por una asociación patriarcal y que tardaran muchos, quizá también cientos de años en cambiar. Lo que me toca a mí hacer es no difundirlas, no educar a mis hijos con ellas y explicarle a la gente por qué suceden y por qué pienso que están mal, sin atacar y sin tratar de meter mis creencias porque también comprendo que a la gente le es muy difícil cambiar su forma de pensar.

Yo no haré juegos "para mujeres", eso es igual de clasista que no hacerlos, yo haré juegos o caricaturas o a lo que sea que me lleve la vida para quienes les guste. En ellos habrá personajes completos, como los hay en GoT por ejemplo, y puede que en algunos el protagonista sea mujer y puede que en otros sea hombre, y puede que sea sci fi o fantasía, y puede que haya mujeres bubonas porque me estoy burlando de la sociedad.

Como Lauren Faust, ella no estaba de acuerdo en que todo lo que era "para niñas" fuera extremadamente lame, así que cuando le dieron el proyecto de My Little Pony hizo Friendship is Magic que ha sido un éxito hasta con los hombres nerds.

Y sí, probablemente el mundo me la haga de pedo con mis sueños.
¿Pero de que sirve vivir si le vas a dar gusto a los demás y no a ti?

El punto es que, no se ofendan tanto por todo chicos, no lo acepten, critiquen, estudien, comprendan y busquen el cambio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada