domingo, 13 de julio de 2014

El Peso de los Sueños

Los seres humanos tenemos engranados dentro una loca necesidad de trascender, si han ido a cualquier mierda espiritual de seguro se los han dicho.
Algunos buscan la trascendencia a través de sus hijos, otros a través de escribir libros.

Por eso escribo este blog en realidad, temo que si muero todo lo que hay dentro de mi cabeza se perderá para siempre, y soy demasiado egocéntrica para permitirlo.

A veces escribo cosas serias que pienso, a veces cosas más simples por entretener, y a veces posts personales y reveladores como éste. Cada uno va liberando la presión de cosas que existen sólo dentro de mí. A lo largo del último año la frase "muere siendo un héroe o vive lo suficiente para verte convertido en villano"  ha estado resonando en mi cabeza, como si mi fecha para morir como héroe ya hubiera pasado. Me he vuelto sumamente apática sobre las cosas que siempre he amado, al grado que me llegan a aburrir conversaciones que considero "lo mismo de siempre" (y temo perder amigos por eso). Y aunque me gusta mi actual manera de ser (más activa, más sociable) no dejo de sentir culpa por los "sueños abandonados", como que traicioné a mi versión de 18 años. Envidio a las personas que veo aún persiguiendo sus sueños con entusiasmo. No quiero ser ese cliché de "yo quería x pero la vida se interpuso".

Ahorita estaba leyendo Cartoon Brew y fue cuando capté que, durante muchos años de mi vida, la animación era lo que más me gustaba, parecía que todo mi camino me había guiado hasta allí, y ahora veo que no me dedicaré a eso, por lo menos no hasta que me dé una crisis de la edad y entre a una escuela de arte. En la carrera aprendí a programar y volteé a ver más a los videojuegos, un mundo en el que en realidad siempre estuve más metida, pero ahorita ni eso me interesa. Tengo esperanzas que un cambio de domicilio y de rutina regrese los colores a mí, aunque de seguro la vida me golpeará en la cara.
Nunca logré practicar nada lo suficiente o a terminar un proyecto, pero culpo a la tendinitis de esa.
Antes salía del cine con tantas ideas, tan inspirada, ahora sólo pienso en que sería buena onda haber ido a cenar. Antes me la llevaba todo el día dibujando, ahora no sé qué dibujar, no he creado un personaje en años y el último fue obligado. Curiosamente, ahora escribo (esta entrada, por ejemplo), algo que antes jamás hacía. Supongo que son etapas, como todo.

Tengo una crisis de identidad hoy en día. Toda mi vida preferí las ciencias exactas, la idea de qué, no importa a dónde fueras dentro de este universo se mantendrían válidas me parece fascinante (no me salgan con detalles descalificadores por favor). Me molestaba la gente que decía que éstas les parecían "frías" y que preferían del trato con la gente. Me parecía ridículo pues prefería la idea de qué aquí y en marte 2+2 va a ser 4 y sin embargo si te cambias de estado cambian las leyes, le encontraba más utilidad pues (y tenía una visión muy simplista de las ciencias sociales). Hoy en día las matemáticas no me parecen tan interesantes, igual creo que me divertiría resolver un problema o me emocionaría si alguien me demuestra que x teorema funciona, pero me aburren porque se me hacen "simples", lo pongo entre comillas porque sé que una transformada de Fourier es suficiente para hacer vomitar a muchos, pero hay una respuesta correcta, es algo que ya está allí esperando que algún cerebro humano lo encuentre y lo comprenda, ni se diga que tratar de dar algunas explicaciones del funcionamiento del universo ya raya en lo absurdo. Ultimamente me ha interesado más la política y la economía, cómo hacer una sociedad que funciona, por qué no funciona lo que no funciona, cómo piensa la gente (la psicología siempre me ha interesado). Y me pregunto ¿Es esto resultado de haber dejado de estar tan cerrada en mi mundo?¿Ahora que trato más con las personas prefiero las disciplinas sociales?¿Simplemente me confundo por vivir en una sociedad que nos sugiere fuertemente especializarnos?

Hace ya varios meses quise revivir un sitio web que hice para una tarea llenándolo de todas mis viejas historias, personajes e ideas para juegos. Me dije que así si, de alguna manera moría, todo eso que quería hacer "cuando tuviera los medios" no se perdería para siempre (a menos hasta que un apocalipsis acabe con los servidores de internet)(antes no los compartía por miedo a que "me copiaran", ahora sé que nuevas ideas siempre pueden venir). Pero en realidad era para librarme de la carga de en verdad realizar esos proyectos alguna vez. No lo terminé. La verdad, siempre me ha dado pena compartir mis historias y personajes. Me he dicho a mí misma que ya en realidad lo que importa es alcanzar el éxito no importa en qué área (mi idea de éxito va más por el camino de la fama que el de la fortuna, no soy  muy materialista pero sí muy egocéntrica) pero la verdad lo que quiero es hacer cosas, crear algo, trascender. Decir que algo es mío, algún mundo (como el de Harry Potter, Avatar, incluso Scott Pilgrim), o quizá un producto o algún algoritmo, alguna obra.
A veces me pregunto qué camino es el que estoy siguiendo en este universo, sí, el Dr. Manhattan y el Bioshock Infinite en verdad arruinaron mi visión del universo.

¿Por qué comparto todo esto? No sé, a lo mejor en el futuro quiero deprimirme y lo leo.


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